Althea Desarrollo.Humano

  • Actividad: 
  • Psicoterapia Gestalt. Meditación. Inteligencia Emocional. Actividades, cursos y talleres
  • Ubicación: 
  • Travesía Almendro 5
Madrid
España
  • Tlf: 
  • 650738161
 
 

Qué es la Terapia Gestalt

 

La Terapia Gestalt se engloba dentro de las terapias humanistas, parte de la confianza en que el ser humano es capaz de sanar sus propias heridas y evolucionar hacia un estado mayor de bienestar emocional, físico y mental.

¿Cómo conseguimos desde el enfoque gestáltico aumentar la sensación de bienestar y de satisfacción vital?

El darse cuenta

La principal herramienta que utilizamos es la capacidad de “darse cuenta”, trabajamos en consulta con ejercicios y propuestas orientadas a ampliar nuestra conciencia y la conciencia del paciente. La vida no está exenta de situaciones dolorosas, ante las que podemos sentir mucha dificultad. Si somos conscientes de qué me pasa, cómo lo estoy viviendo, qué es lo que siento, qué necesito, cómo se refleja esto en mi cuerpo o en mi vida, etc. Seremos más capaces de salir adelante y poder afrontar y gestionar las dificultades desde un contacto real conmigo mismo. Lo primero es darme cuenta, lo demás va llegando solo.

Enfoque en el presente

El darse cuenta solo puede suceder en el momento presente, por tanto nuestro trabajo se enfoca siempre en lo que sucede en el presente, aquí y ahora. Podemos estar trabajando un contenido del pasado, pero lo estamos trabajando ahora, yo lo vivo y lo recuerdo así, ahora, en este momento.

Enfoque Holístico

Cuando tenemos delante a una persona, entendemos que es una totalidad, es un organismo vivo, por eso nuestro enfoque es holístico. Si pudiéramos nombrar los diferentes centros en un individuo, podríamos hablar de un centro mental o intelectual, un centro emocional y un centro físico, aunque desde el holismo entendemos que los tres centros están relacionados, es cierto que en cada persona hay centros que están más desarrollados y otros que menos. En terapia también tratamos de ayudar a la persona a conectar con estos tres centros que forman parte del sí mismo, que los reconozca, experimente y sienta cómo se relacionan entre sí.

Puedo darme cuenta de que tengo una idea, creencia o pensamiento, puedo darme cuenta de la emoción que estoy sintiendo ahora y puedo darme cuenta de qué sensación hay en mi cuerpo en este momento, y cómo interaccionan estos tres componentes. Pueden estar en consonancia y darme cuenta (pienso en algo doloroso de mi vida, me siento triste y mi  pecho está comprimido) o pueden estar fuera de la conciencia (mi mandíbula esta apretada, pienso en mi jefe y siento enfado), como aprendí que no está bien enfadarse, reprimo o saco de la conciencia esta emoción, pero no por ello esta desaparece, sino que busca la expresión a través del cuerpo (aprieto la mandíbula), esto explica cómo muchos síntomas físicos son en realidad una búsqueda de expresión de algo que me sucede y de lo que no soy consciente, por eso intentamos traer todo a la conciencia, pues es la única manera de que lo podamos gestionar, es más, de ser libres, “ser conscientes, darnos cuenta, nos hace libres”. Si no se lo qué me pasa, ¿cómo voy a poderlo resolver? Esto puede parecer muy básico, pero desgraciadamente es muy común, se podría afirmar que ninguno de nosotros hemos sido educados o formados para comprender nuestro mundo emocional, para expresarlo o para reconocer en el cuerpo las sensaciones que tenemos. En cambio en el plano mental nos solemos desenvolver bastante bien; y sí, hay terapias y psicoterapias que se centran casi exclusivamente en el plano mental, o incluso también en el emocional, pero de algún modo están compartimentando a la persona y dejando fuera aspectos que son clave para poder resolver y abordar las dificultades del paciente, su búsqueda personal y su autoconocimiento.

En consulta, nuestro abordaje es emocional y corporal, por eso planteamos ejercicios y propuestas vivenciales, que nos ayuden a encarnar lo que nos sucede, después lo elaboramos desde lo cognitivo o desde la mente, pero si solo elaboramos desde la comprensión mental corremos el riesgo de quedarnos en laberintos sin salida, y podemos ocasionar algún que otro dolor de cabeza. Digamos que nuestro concepto de comprensión, incluye la comprensión emocional, física y mental de lo que nos sucede.

Ampliar el Autoconcepto y Flexibilizar el Carácter

Otra faceta importante de nuestro trabajo es el trabajo con el carácter, todos hemos desarrollado un carácter a lo largo de nuestras vidas, el carácter se va creando a través de las vivencias que vamos teniendo, la familia en que crecimos, es un aspecto importante que influye en el desarrollo y creación del carácter (lo que estaba permitido y lo que no, los deberías, lo que está bien y está mal, lo que nos premiaban o castigaban, la atención y el afecto que hemos recibido, cómo y cuándo lo hemos recibido, etc). Retomando el ejemplo anterior, esta persona creció en un clima en el que el enfado estaba mal visto, mal valorado y reprimido, en su casa nadie expresaba enfado aunque se traspasaran los límites, digamos que todo valía. “No te enfades”, “esto no es tan grave, no le des importancia”, “no te pongas así que está muy feo”, “no te ha hecho nada”, son mensajes que ha podido recibir esta persona a lo largo de su infancia. En su carácter probablemente, el contacto con la violación de sus derechos, la invasión de su intimidad o la agresión, esté mermado, y esta persona permite y traga que los demás abusen de él porque no está bien enfadarse. Lo que no sabe es que él se enfada, no se ha dado cuenta con la mente, y tampoco puede reconocer la emoción, pero su cuerpo sí lo sabe y por eso aprieta las mandíbulas o los puños, o contractura su pecho o su espalda… Y nosotros le ayudaremos a tomar conciencia a través de su cuerpo, de todo lo que hay en su interior y de dónde viene. De esta manera él puede ser libre de gestionar su enfado como desee, aprender a poner límites, a ser asertivo, o incluso tragárselo porque le conviene, pero su respuesta ya no será automática y rígida como lo es el carácter, porque el trabajo terapéutico amplía la gama de recursos para manejarnos y flexibiliza el carácter aprendido. Este aprendizaje solo puede suceder a través de la experiencia o de encarnar, y poder incorporar que una respuesta diferente funciona porque la he vivido (si tras este proceso de ir dándome cuenta, me animo a decirle a mi jefe que no es necesario chillarme para darme instrucciones y el jefe cambia su actitud, mi comprensión de la nueva experiencia no será solo mental, sino emocional y corporal y esto hará que se quede más y mejor grabada ampliando mi repertorio de recursos). Una frase muy a cuento de Fritz Perls, el padre de la terapia Gestalt, dice: “ la situación es la que manda” (no la respuesta automática del carácter)

 

Un lugar seguro para poder practicar respuestas nuevas y diferentes, es el espacio terapéutico. Después lo puedo ir incorporando a mi vida, porque ya SÉ que funciona.

 

Terapia Individual

Hacer Terapia Gestalt en  Madrid

Terapia Individual. Acudimos a terapia cuando no sabemos afrontar una situación dolorosa concreta, a veces porque no nos sentimos del todo satisfechos con nuestras vidas y no sabemos muy bien qué falla, cuando se nos agotan los recursos y ya lo hemos intentado todo para resolver una situación o conflicto, nos sentimos perdidos o en una situación sin salida. Como ves, las situaciones que describo son muy normales a lo largo de la vida de cualquier persona, o sea no hace falta tener un trastorno grave para acudir a terapia, ni un diagnóstico clínico de algún cuadro grave, ni ninguna enfermedadLa vida de una persona está, por desgracia e inevitablemente, llena de momentos difíciles, de baches y cruce de caminos, de dudas y dificultades, de conflictos internos y también externos, de separaciones, experiencias dolorosas etc… Digamos que la vida puede tener momentos o etapas de “color de rosa”, y otros momentos o etapas que se tornan más oscuras. Quien diga lo contrario miente.

 

El dolor es parte de la condición humana, al igual que el disfrute y el placer. De hecho el ser humano como especie está diseñado para sobrevivir al dolor, lo que pasa es que muchas veces convertimos el dolor en sufrimiento o sentimos que es demasiado duro cargar solos con lo doloroso. Para estos momentos es para cuando está indicada la psicoterapia, es tan sencillo como si notas una molestia en tu cuerpo y esta permanece, no desaparece o incluso se agudiza ¿a que vas a un médico? ¿a que no te sientes enfermo, ni debilucho, ni poco fuerte por acudir a un médico? No importa lo que has respondido, te comunico que no hay que estar loco, trastornado, enfermo o desequilibrado para acudir a un terapeuta.

Si tienes un dolor o una herida emocional, una situación que te genera malestar emocional o síntomas derivados de una faceta vital con la que no estás satisfecho, emociones fuertes que no sabes manejar, te sientes perdido, no sabes hacia dónde ir, cómo afrontar lo que te está pasando, te sientes solo y no sabes cómo buscar compañía ahí fuera en el mundo, o tus relaciones no te satisfacen o son conflictivas, o si simplemente quieres sacarle más jugo a tu vida y sentirte más dichoso,... Cualquiera de estas situaciones y muchas más, son buenos momentos para acudir a terapia.

“En el dolor está el maestro” Si sabes qué hacer con el dolor podrás transformarlo y transformarte, si te quedas enganchado a él, te quedarás estancado y bloqueado en tu crecimiento. Nadie quiere que nos sucedan situaciones dolorosas, pero si suceden ¿por qué no aprovecharlas para salir de ellas más fortalecid@s y con mayor potencial? En esto consiste el proceso de la psicoterapia.

La palabra crisis, implica a la vez un peligro (porque se produce un cambio radical o ruptura de algo) y a la vez implica oportunidad (porque este cambio o ruptura es una oportunidad para crear algo nuevo). El peligro es lo que te trae a la consulta, la oportunidad es el proceso terapéutico.

 

Terapia de Pareja 

Si renunciamos a ver al otro como la persona ideal, capaz de curar nuestras antiguas heridas, podremos ver lo que él o ella hace ya por la relación. Este revolucionario cambio en la percepción del otro hace posible permanecer en pareja sin renunciar a la propia espontaneidad y gozar de las ventajas de no estar solos

Terapia de pareja. La pareja es un sistema complejo, porque en ella se unen los sistemas de origen de cada miembro, o sea que cada uno viene de su padre y de su madre, hablando coloquialmente.  Esta diferencia de estilos de los que venimos, a veces crean desencuentros y pueden derivar en conflictos o dificultades. Pero una vez más, recordar que las crisis o el conflicto son oportunidades para el crecimiento, esto ocurre exactamente igual en cualquier sistema o individuo.

 

Retomando la palabra crisis, me gustaría dejar claro algo, si tienes o has tenido pareja lo sabrás, las parejas a lo largo de su vida, inevitablemente, también pasan por crisis.

 

Vivimos en un momento de redefinición de la pareja, pues los roles masculino y femenino se han quedado obsoletos y ya no están tan marcados y definidos, por tanto cuando hablamos de pareja incluimos a las parejas heterosexuales y a las parejas homosexuales, ya sean de hombres o de mujeres; e incluimos también muchos tipos de pareja con sus acuerdos propios (casados, viven juntos o separados, con hijos o sin hijos, pareja abierta o pareja cerrada, etc…)

Para nosotros no existe un ideal de pareja, la pareja es un sistema construido por dos personas a su antojo, esto no es de nuestra incumbencia, en lo que sí nos enfocamos es en el bienestar de los miembros de la pareja y en la viabilidad de la pareja como sistema.

Cuando una pareja acude a consulta terapéutica, es porque tienen un conflicto que no saben resolver solos. Este conflicto se convierte en un peligro/ruptura o en una oportunidad, tanto para la pareja como para sus miembros. Cada pareja viene por un motivo diferente, hay parejas que quieren seguir juntas y no saben cómo estar satisfechos, otras quieren separarse y no saben cómo hacerlo, otras necesitan resolver algún conflicto del pasado o actual para el que no logran acuerdo,… Para ello buscan el acompañamiento profesional, una persona neutral que pueda mirar a la pareja y señalar aquello que ellos no están viendo o no se están dando cuenta de cómo sucede (la comunicación, conflicto de intereses, desequilibrios, asuntos inconclusos que no hablaron y reaparecen, rencores,…) por tanto tampoco se sienten capaces de resolverlo de manera favorable para ambos.

La figura del terapeuta acompaña a la pareja en el proceso terapéutico; señala lo que los miembros de la pareja o alguno de ellos no está viendo; propone ejercicios y experimentos en la consulta, para que ambos puedan vivenciar cómo se sienten en compañía del otro, se conozcan mejor mutuamente y descubran facetas nuevas de su compañero que el paso de los años, la rutina o la falta de conciencia impiden ver; trabaja con el estilo relacional de cada pareja, para que puedan mejorar su comunicación y capacidad de escucha propia y del otro; promueve investigar y reflexionar a cerca de la familia de origen de cada miembro, para que ambos puedan comprender de dónde viene su compañero y él mismo y detectar patrones aprendidos; …

En definitiva el espacio terapéutico para una pareja es un espacio en el que podrán comunicarse abiertamente, expresar sus sentimientos y emociones, sus quejas y sus reproches, sus deseos y fantasías, sus creencias y limitaciones, sus miedos, anhelos y necesidades… acompañados por un profesional que crea y dirige el camino hacia los acuerdos y las negociaciones, para que la pareja incorpore nuevos recursos para la resolución de sus propios conflictos y puedan aprovechar las crisis para crecer y transformar lo que no está funcionando.

 

Terapia Familiar

Terapia Familiar Madrid

La familia viene como sistema que atraviesa una situación de dolor o sufrimiento, de la que todos forman parte y por tanto, se necesita de todos los miembros para que el sistema pueda elaborar de la forma más satisfactoria posible y teniendo en cuenta los sentimientos, percepciones, vivencias y necesidades de cada uno de sus miembros.

La familia como sistema vivo pasa también por diferentes etapas, crisis, cambios y retos, necesita ir reajustándose con cada nuevo cambio; cada cambio o crisis es un peligro y a la vez una oportunidad para crecer; el nacimiento, adopción o acogida de un nuevo miembro, la adolescencia de otro, un cambio de domicilio, una enfermedad de uno de sus miembros, conflictos en la pareja o con los hijos que se enconan y no se resuelven, la ruptura de los progenitores, o la muerte de uno de ellos… son algunos de los ejemplos de situaciones de reajuste que pueden llevar a una familia a consulta terapéutica.

 

El terapeuta de familia, acompaña a esta en la toma de conciencia de los aspectos invisibles pero poderosos que subyacen en las relaciones de la familia. Cómo está funcionando esta familia; cómo se ajusta a los cambios; qué estilo relacional tiene la familia; qué funciona de este estilo y qué no funciona; cuál es la biografía familiar, la historia de la familia también nos ayudará a comprender el origen de algunos hechos; qué lugar ocupa cada miembro de la familia dentro del sistema; cómo están repartidos los roles dentro del sistema,…

 

El espacio terapéutico para una familia permite que sus miembros amplíen la mirada sobre su propio sistema, tengan un espacio donde puedan verse, escucharse, compartir necesidades, sentimientos, mejorando aspectos de la comunicación, conozcan o descubran su propia historia, puedan expresarse con libertad, puedan explicitar hechos ocultos que operan en la sombra. Con la presencia del/los terapeuta/s que acompaña/n y guía/n el proceso familiar con el objetivo de que sea la propia familia quien logre enfrentarse de la forma más satisfactoria posible a sus propios retos, necesidades, transformaciones o a la situación que sea que les genera sufrimiento y les trae a la consulta.

 

Sobre Nosotras

 

  
Althea nace de la inquietud, pasión y  vocación de Profesionales de ayuda, del ámbito de la Psicoterapia, la Intervención Psico Social,  la Formación y la Orientación Humana.  Para ofrecer Servicios de Orientación Terapéutica y/o Formativa a la población en general.

Nuestra misión es aportar luz a los procesos de la vida de las personas con quienes trabajamos, ayudando a mejorar y desarrollar el bienestar individual y colectivo. Ya que consideramos que esta búsqueda de la salud y el equilibrio personal, revierte de manera positiva, constructiva y ecológica en el entorno de las personas con quien trabajamos y por lo tanto también en el mundo en qué vivimos.

Las crisis o dificultades son a la vez oportunidades de transformación, desarrollo y cambio,en Althea trabajamos acompañando, facilitando y guiando procesos personales y grupales, enfocándonos en el desarrollo del potencial humano y confiando en la sabiduría y autorregulación de cada persona.

Te ofrecemos un espacio donde desarrollar tus propios recursos y conseguir gestionar y/o prevenir  esas situaciones que interfieren o provocan malestar en tu vida diaria (ansiedad, depresión, miedos, conflictos emocionales, etapas de duelo, paro, dependencia y otras situaciones de crisis personal) dónde poder crecer y desarrollarte más plenamente hacia tu equilibrio personal y bienestar emocional.

Además, a través de la Terapia Gestalt, y la Formación Vivencial,te ayudaremos a conocerte mejor y poner conciencia en aquellas emociones, conductas, hábitos o conflictos que limitan tu vida cotidiana y tus relaciones con los demás. Posibilitando así nuevas posibilidades desde las que abordar las situaciones que te generan malestar o sufrimiento.

 

Puedes realizar tu consulta o solicitar tu primera cita sin coste.

email: althea.desarrollohumano@gmail.com

tel: 650738161

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